ELEFANTES PINTORES
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“Elefante Pintando Maesa Elephant Camp” |
Soraida Salwala creó en 1993 el primer Hospital para elefantes en Asia. Y junto a él, la Fundación - Friends of the Asian Elephants para poder cuidarlos y protegerlos. A los 8 años, cuando por primera vez, y al lado de su padre vio morir a un elefante, su destino cambió por completo. Su amor por la naturaleza y por los elefantes fue creciendo día a día y desde entonces su misión sería cuidarlos.
Como ya hemos idos explicando a lo largo de nuestra web, una de las maneras más importantes para recaudar fondos para FAE España es la venta de obras pintadas por elefantes. Casi siempre la gente se extraña ante esto porque les cuesta creer que un animal y sobre todo un elefante sepa y pueda pintar. Pues así es. Para nosotros, es una muestra de la capacidad que tienen estos increíbles animales y hasta dónde son capaces de llegar estas criaturas de nuestro mundo. Con una simple brocha, su trompa y un poco de papel, trazan coloridas líneas que al final se acaban convirtiendo en cuadros muy decorativos, abstractos, paisajes, flores y objetos.
DONDE SURGIÓ LA IDEA
Existen algunos elefantes que pintan en algunos de los ZOOS de Estados Unidos. Se dice que el primer elefante pintor comercialmente exitoso se llamaba Ruby, un paquidermo del Zoológico de Phoenix. Si bien la producción pictórica de los elefantes puede parecer un acto circense, lo cierto es que los fondos recaudados por la venta de los cuadros se dedican a la supervivencia de sus congéneres asiáticos. Pero los que realmente comenzaron este “arte” sin ánimo de lucro fueron los elefantes principalmente de Tailandia. Justo antes de que unos artistas rusos residentes en Nueva York fueran a Tailandia para enseñarles cómo hacerlo: Vitaly Komar y Alex Melamid, que a lo largo del tiempo se han caracterizado por imprimir un sello mordaz y crítico en sus creaciones artísticas. En 1998 ambos artistas concibieron el “Proyecto de Conservación y Arte de los Elefantes de Komar y Melamid” (una fundación sin fines de lucro que cuenta con el apoyo de la World Wildlife Fund), que consiste en enseñar a pintar a los habitantes del Centro de Conservación de Elefantes de Tailandia, en Lampang, a través de la primera academia de artes para paquidermos, con la intención de que estos mamíferos gigantes aprendan un oficio y, por medio de la venta de las pinturas, obtengan los fondos necesarios para su supervivencia. Para celebrar la creación de esta gran fundación, el hotel Hilton de Bangkok colgó en sus paredes la primera exposición de la AEACP, donde Komar y Melamid presentaron a un elefante mientras pintaba frente a la princesa Galyani de Tailandia. En los años siguientes AEACP se estableció en la India, Indonesia, Bali y Camboya convirtiéndose en poco tiempo en un verdadero éxito. Las pinturas de los elefantes más talentosos llegaron a incluirse en la Bienal de Venecia 1999 y en el año 2000 una serie de obras fue subastada en la prestigiosa casa de remates Christie´s. El dinero allí recaudado fue utilizado para cuidar a los elefantes y proporcionar ayuda financiera a sus entrenadores.
CÓMO PINTAN
Poco a poco les van enseñando las técnicas para poder pintar: les muestran cómo coger la brocha, como coger el color y dependiendo de la capacidad de cada animal, lo van aprendiendo más rápido o más despacio. Las obras de estos paquidermos están realizadas con la técnica de acrílico sobre lienzo y papel. Les explican “comandos” o acciones (cada elefante es capaza de aprender unos 200 comandos) para que puedan plasmar en papel lo que quieren: por ejemplo, movimientos como arriba-abajo, izquierda-derecha o incluso ideas como “pintar una flor”, “pintar una línea”, “pintar un punto” y así sucesivamente. Actualmente en Tailandia hay unos 30 elefantes que están pintando. Pintan completamente solos, con la brocha y su trompa. No hay nadie a su lado que les guíe en los movimientos. Pero esta tarea lleva tiempo, tardan años en poder realizarla. Lo que realmente cuesta trabajo y tiempo, es mostrarles cómo hacerlo. Suelen pintar cosas abstractas, paisajes, flores, formas cúbicas, triángulos… en realidad todo lo que se les pasa por la mente o algo que están acostumbrados a ver diariamente. Quizás de ahí venga el hecho de que pinten tantas flores o paisajes, pues viven en medio de la naturaleza. Hace años, incluso uno de nuestros elefantes pacientes era pintor: se trataba de un elefante pequeño. Mientras estuvo en el hospital para seguir un tratamiento, pintó dos cuadros frente a unos voluntarios del hospital de Suiza en 1996. Soraida regaló esas obras a Care for the Wild International (en Inglaterra). Ellos, a cambio, donaron a FAE dos coches y equipamiento para operar al hospital. Soraida presentó y acudió como invitada internacional a la exposición llamada “Cuando los elefantes pintan” en Sidney en el Museo Contemporáneo. Vinieron a esta exposición los dos artistas rusos de Nueva York y escribieron un libro sobre esto que llevó el mismo nombre. Fue invitada de nuevo por Discovery en 2001. En la actualidad existen cuatro academias de pintura para elefantes: dos en India, una en Indonesia y otra en Tailandia.En ellas les enseñan técnicas pictóricas muy básicas y los aleccionan para que permitan que sus dueños les elijan los colores adecuados, porque los paquidermos no perciben los colores. Los domadores también deben indicarles cuándo dejar de pintar pues si no, según dicen, no paran porque se divierten mucho pintando. Sin embargo, la ayuda que reciben los orejones no desmerita sus obras ni su habilidad para manejar el pincel con la trompa. Lo que nos sorprende de todo esto es cómo unos animales son capaces de expresarse gráficamente y de reproducir la realidad.
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